El Banco Central enfrenta una tormenta en el mercado cambiario, con una pérdida de USD 1.008 millones en solo cuatro ruedas y una creciente presión sobre el tipo de cambio. En un intento por contener las expectativas de devaluación, el Gobierno habría intervenido masivamente en el mercado de dólar futuro, donde el volumen operado se disparó un 650% en apenas tres días, alcanzando un récord de USD 2.600 millones el miércoles.
“El volumen operado en contratos futuros prueba la fuerte intervención del gobierno, que logró bajar 3% la cotización sobre el final de la rueda”, confirmó a LPO una fuente del mercado.
Sin embargo, a pesar de esta ofensiva, la devaluación implícita en los contratos a futuro saltó un 6%, lo que evidencia la desconfianza del mercado respecto a la capacidad del Gobierno para sostener el esquema de minidevaluaciones controladas.
Dólar futuro: la apuesta contra Caputo
La estrategia del Gobierno es clara: intentar frenar la escalada del dólar vendiendo contratos de futuros a precios más bajos para desalentar la especulación. No obstante, en la City advierten que esta jugada no es sostenible en el tiempo sin respaldo de reservas.
El contrato de dólar futuro con vencimiento en marzo cerró en $1.120, pero con el tipo de cambio oficial en $1.068 y un esquema de devaluación del 1% mensual, en dos semanas la cotización debería ubicarse en $1.074. A finales de diciembre, el mercado ya proyecta un dólar cercano a los $1.500, muy por encima de los $1.100 estimados en el Presupuesto 2024.
Los contratos a futuro para los próximos meses reflejan una expectativa de devaluación creciente:
- Mayo: $1.164 (-1,2% respecto al miércoles)
- Diciembre: $1.306 (-1% en la última jornada)
Es decir, el mercado sigue apostando a que el dólar seguirá subiendo, pese a los intentos oficiales por contenerlo.
¿Se viene una corrida contra el peso?
El problema es que el Gobierno ya no tiene margen para sostener esta estrategia. Desde la consultora PPI alertan que el desarme del carry trade —la estrategia de apostar a tasas en pesos y luego pasarse a dólares— podría generar una demanda potencial de USD 60.000 millones.
“Están trabajando fuerte para revertir las expectativas”, reconoció un operador de la City a LPO, pero el riesgo es que el mercado siga presionando hasta forzar una devaluación mayor.
¿Qué puede pasar ahora?
El escenario es cada vez más complicado:
- Las reservas siguen cayendo y el Banco Central se está quedando sin dólares para intervenir.
- El mercado de futuros ya descuenta una devaluación mucho más agresiva que la que planea el Gobierno.
- Los exportadores retienen liquidaciones y los importadores aceleran compras, agravando la presión sobre el dólar.
- El FMI exige un ajuste del tipo de cambio para destrabar nuevos desembolsos.
La gran pregunta es hasta cuándo podrá el Gobierno seguir interviniendo sin una inyección de dólares frescos. Si la presión continúa, Caputo podría verse obligado a acelerar la devaluación mucho antes de lo previsto, lo que impactaría de lleno en la inflación y en los salarios.
Por ahora, el mercado sigue apostando a que el Gobierno no podrá sostener este esquema por mucho tiempo más.
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